22 de mayo de 2009

“SI NO ESTUVIERA EN LA TELE, SERIA UNA COCINERA GORDA”

Después de tres temporadas en Cuestión de peso, volvió a Canal 13 para conducir Canta conmigo Argentina.
Con 45 años recién cumplidos, mantiene su silueta yendo al gimnasio y cuidándose en las comidas. “Hay que saber decir que no el minuto previo a comerte las papas fritas”, explica.






“Yo tengo un problema y es que me gusta mucho trabajar. Por eso, aunque estaba agotada, cuando sonó el teléfono y me hablaron de Canta conmigo Argentina, me entusiasmé. Pensé que nos íbamos a divertir y se me fue el cansancio al diablo”, confiesa Andrea Politti. Y se entusiasma un poco más: “Son muchas las veces que me he mandado como kamikaze, por eso, más que valiente, soy una inconsciente. Los desafíos están buenos, te pones en un lugar en el que está en juego algo personal”, explica. Luego de finalizar la tercera temporada de Cuestión de peso, la actriz y conductora decidió tomarse un descanso. Y en eso estaba, disfrutando de su hijo, Galo (8), y de su marido, el músico Fernando Hagelstrom, cuando Adrián Suar la tentó para regresar a la pantalla de Canal 13. Enseguida se puso la camiseta y salió al ruedo.
-Andrea, ¿extrañas a los “gordos”?
-Para mí, Cuestión de peso fue un programa muy fuerte desde todo punto de vista (se le llenan los ojos de lágrimas). Y me emociono porque, durante el primer año del ciclo, perdí a mi mamá, que tuvo una agonía muy larga. Murió en el Hospital Francés, que entonces era un caos, amenazaban con presentar quiebra y había servicios que no funcionaban. Y yo estaba en la primera marcha al Congreso, pidiendo por la Ley de Obesidad, con mi mamá en coma. Fue muy fuerte. Y también fue fuerte desde lo que provocó y se vivió. Pese a todo, Cuestión de peso ha sido un sol enorme en mi vida. Estoy feliz de haberlo hecho. Todavía hoy recuerdo estar pidiendo la Ley; yo era una voz junto a muchas otras voces y es muy gratificante que lo que pedíamos se haya dado. Fuimos el puntapié inicial porque ni siquiera estaban considerados como enfermos. Además, me parece que le dio mucha fuerza a un montón de gente, como por ejemplo a los celíacos, que hicieron otra marcha al Congreso. Fue muy importante para mí.
-Sin embargo, tu romance con Cuestión de peso no terminó bien porque te peleaste con el doctor Cormillot. ¿Qué pasó?
-El sol no se tapa con la mano. Fue un gran programa y no hay otro que haya llegado adonde llegó Cuestión de Peso. Hubo un canal que apoyó la causa y nos acompañó al Congreso. No me queda claro qué pasó, porque sucedió cuando yo había terminado el envío. Yo estaba descansando y se armo un despelote que no me interesa repetir ni replantear. Estaba muy cansada porque fueron tres temporadas de un programa diario.
-¿Entonces no te afectó ese enfrentamiento?
-No, porque estoy convencida de lo que hice día a día y era lo que se veía en la pantalla. Nunca obré mal, por eso no me afectó.
-Decías que este ciclo fue muy fuerte en tu vida. ¿Qué cosas personales cambiaste gracias al programa?
-Aprendí a estar más atenta a la realidad. Antes tenía un cuelgue de artista y ahora estoy pendiente de leer entrelíneas, porque lo que pasa no se dice y trato de decodificar cosas. En mi caso, tuve secuelas familiares por la historia del país, porque cuando mi mamá estuvo en el Francés, el hospital era un caos. A pesar de todo, elijo quedarme en el país. Es complicado, sobre todo ahora que tengo un hijo que en algún momento puede querer irse a estudiar o a trabajar al exterior.
-Pero tu hijo es muy chico todavía.
-Sí, pero el tiempo pasa volando.
-Hablando de tiempo, cumpliste 45. ¿Cómo te llevas con ese número?
-Me siento bien, un poquito más clara en lo que busco. Siempre tuve mucha energía y ahora siento que esa energía está bien canalizada. Antes me dispersaba. Ya sé qué quiero y qué no, y eso me gusta.
-Estás más flaca, ¿Cuestión de peso también te sirvió para aprender a comer?
-Cuando bajo el estrés, en general bajo de peso. Y estoy haciendo mucha gimnasia, además. Siempre fui de cuidarme mucho en las comidas. No hay técnicas para estar bien, hay que ir al gimnasio y también decir que no el minuto previo a comerte unas papas fritas. Creo que si no estuviera en televisión, sería una cocinera gorda. La televisión te pone límites. De todas maneras, nunca fui flaca. Me vi en un video que tiene unos cuantos años y la verdad es que soy morrudita. Hay cuerpos de moda, antes se usaban más gorditas, después más flacas. No se trata de lindo o feo, sino de moda. Siempre tuve un cuerpo fuera de moda; se usaban las mujeres flaquitas y yo no encajaba en lo que a nivel moda se pedía. Y eso me hizo relajar y no entrar en ese tema.
-Juntaste a los solteros en 12 corazones, hiciste bajar de peso a los obesos y ahora invitás a cantar a los argentinos. ¡Qué valiente!
-Mas que valiente, soy una inconsciente. Es un país que tiene muy poca cultura musical. Hago chistes durante el programa y digo que ahora hay que ir por la ley de la piratería. Estoy casada con un músico, Fernando Hagelstrom, mi mamá tocaba el piano y la música para mi tiene mucho sentido, de verdad. Va a ser difícil hacer cantar a los argentinos, pero uno de los grandes ganchos que tiene un programa como éste es que los participantes vienen a ganar plata.
-¿Por qué decís que somos un país que no tiene cultura musical?
-Quiero decir que hay músicos muy talentosos, de mucho nivel, que no tienen lugares para ir a tocar o no les pagan. Hay mucha piratería. No es fácil. Pero todos los momentos de nuestras vidas tienen que ver con la música.
-¿Vos cantás?
-Solamente en la ducha. Detrás de un personaje puedo cantar lo que quieras, pero yo no me animo.
-¿Colgaste a la actriz?
-Me encantaría hacer un Sex and the city a la argentina. No es que haya colgado a la actriz, sino que la conductora me fue ganando día a día. Me gusta conducir pero también me gusta ser actriz. Entonces, quizás este año haga teatro. Una comedia, pero todavía está verde. Y pienso que una actriz se puede desarrollar más en teatro que en televisión. Además, este año, creo, se va a estrenar una película de Nicolás Tuozzo, Horizontal vertical, que filmé hace un par de años. Interpreto a una médica trucha que ayuda a dejar de fumar. Trabajé con Darío Grandinetti, Benjamín Rojas y Mike Amigorena.
-Pasaste por las tardes de Canal 13 y ahora estás probando la noche, ¿tener rating te saca el sueño?
-No, hace rato que estoy en las tardes del 13. No tengo la bola de cristal para saber qué va a pasar, pero me parece que la gente está acostumbrada a verme a la tarde. A mí también me gusta el horario de la noche, pero también está difícil. Cuando trabajo pongo todo, si funciona o no depende de si la propuesta le interesa o no a la gente. Y eso no se puede manejar. Y la noche, por supuesto, es muy seductora. Me ha pasado de hacer obras divinas en teatro y no iba nadie, y otras veces acepté hacer obras para pagar el alquiler y fueron un éxito. No hay fórmulas.
-¿Te sentís la nueva Roberto Galán?
-No, porque Galán regalaba un canario y nosotros, 10 mil pesos.

13 de mayo de 2009

ANDREA POLITTI HARÁ ENTONAR A LOS BOMBEROS EN EL PRÓXIMO ESPECIAL DE “CANTA CONMIGO”

Representantes de dos cuerpos de bomberos voluntarios se batirán a duelo de estrofas en “Canta conmigo Argentina”, el ciclo de las tardes del Trece. Andrea Politti recibirá a diez participantes que demostrarán la misma destreza para el canto que para resolver tragedias. Por un lado el equipo “Los manguera”, integrado por personal del destacamento de la localidad Berisso, por otro “Los bombas”, del barrio de La Boca.

Ambos bandos aspirarán a llevarse los 10 mil pesos en efectivo. Los premios obtenidos serán donados a sus respectivos cuarteles. La competencia podrá verse el próximo viernes a las 14.45 por el Trece.

22 de abril de 2009

ESPECIAL FAMOSOS DE CANTA CONMIGO ARGENTINA CONTRA LOS EXITOSOS PELLS



El Trece pondrá al aire el viernes a las 23 hs. un especial de Canta Conmigo Argentina con famosos que debera competir con la segunda parte del capítulo de Los exitosos Pells. Algunos de los famosos que participaron son Matías Alé, Jorge Ibañez, Mariana Arias y Panam.

21 de abril de 2009

DE BELLIS Y POLITTI, LA PAREJA ELEGIDA PARA "BONJÚ TAILANDIA"

“Bonjú Tailandia”, así se llama la pieza teatral para la cual el productor Gregorio Berenguer convocó a lo que se supone su dupla ideal: Marcelo De Bellis y Andrea Politti. Esta comedia sería parte de la cartelera a mediados de año pero aún no se define la sala.



Hasta el momento sólo la conductora de “Canta conmigo” (el Trece) habría firmado contrato. De Bellis habría pedido un tiempo para madurar la idea. “Estoy pensando, porque había programado mi 2009 para no hacer nada”, confesó el actor de “La cena de los tontos” a PUROSHOW. “Es la propuesta que más me interesa, pero tengo ganas de descansar un largo rato luego de la temporada marplatense. En estos momentos me preparo para emprender mis vacaciones familiares en Villa La Angostura. También me llamaron de ShowMatch para hacer una participación y aún no contesté. Tal vez sea algo esporádico que no me insuma todo el año”, remató.

10 de abril de 2009

ANDREA POLITTI: “SUEÑO CON SER COMO MÓNICA BELLUCCI”

Simpática, versátil, curvilínea, distinta, luego de haber estado al frente de Cuestión de peso duplica el rating de la tarde del 13 animando Canta conmigo Argentina. Actriz con un cuarto de siglo de trayectoria y seis de popularidad, gracias justamente a la conducción, habló con GENTE de su adolescencia con un padre que murió en el exilio, de cómo encaró a su futuro marido y de su cuerpo, al que acepta sin chistar.

















Su entusiasmo, su risa, aparece y no deja espacio a otra cosa. Ella lo sabe. Por eso, encuentra motivos para reír en todo momento. Saluda y ríe. Para disimular nervios, ríe. Para eludir sonrojarse ante confesiones íntimas, ríe. Para cambiar el tono del relato y no caer en un melodrama, ríe, ríe y vuelve a reír. Así es Andrea Politti (45), alguien que tiene el don del decir con alegría y entereza aunque la historia de su relato no sea precisamente feliz. “A mi las cosas me costaron mucho”, empieza, antes de detallar los pasos que superó hasta “convertirme en una mujer tranquila y alegre. Me siento orgullosa de lo que logré con mi carrera (con Canta conmigo Argentina duplicó el promedio de rating de la tarde del 13), y feliz con mi familia (lleva once años de pareja con Fernando Hagelstrom y tiene un hijo, Galo, de ocho años). Nunca imaginé la vida que tengo ahora”, confiesa, y da lugar a seguir preguntando.

- ¿Cómo lo habías imaginado de chica?
- Toda la vida quise actuar, cosa que me sigue movilizando. Pero a los 12 años me había propuesto no casarme. Bueno... De hecho, con Fer no me casé, cosa que podría ocurrir en algún momento...

- ¿Qué ayudó a cambiar tu visión de adolescente?
- El paso del tiempo me enseñó que al amor no hay que buscarlo: aparece. Hay un destino en cuanto a la persona que uno conoce. A veces para mal, como para aprender algunas cosas –mi primer casamiento duró sólo seis meses-, y otras para bien.

- A propósito: ¿es verdad que conquistaste a Fernando en un bar?
- Sí. El era barman. Fui con una amiga recién separada, que me insistió para que saliéramos, porque yo venía de un tiempo de fobia a los hombres. Primero hubo un comentario sobre su pelo largo. Luego nos enteramos por la mesera de que era músico... Así que al rato me vi con mi tasita de cortado yendo directo a la barra.

- ¿Lo encaraste vos?
- ¡Y sí! Fue raro el encuentro. El, como buen músico, bien colgado, no conocía mi faceta de actriz. ¡Mis quince años de carrera el tipo ni los vio...! Si bien le llamaba la atención que todo el mundo me mirara, no entendía por qué. Me sentí muy cómoda con él. La primera salida conversamos seis horas; hubo un gran entendimiento. En ese tiempo él planeaba irse a vivir a España, así que eso relajó mis fobias.

- Léase que inicialmente lo pensaste como aventura...
- ¡Para nada! No hubo encuentro íntimo hasta que volvió.

- ¿Y te arrepentiste al minuto de que subiera al avión?
- Sí, estaba como loca. Me llamaba por teléfono día por medio. Me había empezado a abrir el corazón, aunque yo no quería. El se iba para toda la vida, pero volvió. Allá tenía trabajo y más oportunidades. Sin embargo, se jugó por lo nuestro, y eso terminó de conquistarme. Encaramos una relación, aunque siempre existía el fantasma de que se pudiera ir, algo nada agradable para mí, porque me recordaba el exilio de mi papá.

- Otro hombre que se te iba, y al mismo país...
- Es que tras haber perdido a mi papá, a sus 47 años (Luis Politti, también actor, murió por una hepatitis en España en 1980), no volví más allí.

- ¿Qué recordás de aquella visita al viejo?
- Fue hermoso, viajé en el ’78. Ese encuentro me marcó. Por suerte, fue en el momento de pasar de niña a mujer. Tenía 14 años. Me enseñó a depilarme, a ponerme ropa sexy, a ser sensual, y me impulsó a estudiar y a ser coherente con mis sentimientos.

- ¿Fue la última vez que lo viste?
- No. El último recuerdo que tengo de él es muy triste, y lamento, realmente, haber vivido esa situación. Fue a principios de 1980. El se escapó y vino a vernos para Navidad. Estábamos en la esquina de Gurruchaga y Corrientes. De pronto apareció un Falcon verde y mi papá salió corriendo. Se subió a un taxi y arrancó. Los del Falcon me preguntaron: “Nena, ¿quién es ese hombre?”. “Mi papá”, les respondí, y también salí corriendo. Esa fue la última vez que lo vi. No hay derecho... Cuando murió, la familia se destruyó, y nunca pudo reconstruirse. Aparte, empezamos a tener problemas económicos y compañía...

- ¿Cómo hiciste para superar esa historia?
- Por fortuna, empecé a hacer terapia, y logré poner aquello en un lugar que no moleste, porque dolor siempre va a causarme. Pude seguir adelante, y me fortalecí con el recuerdo de mi papá, con haberlo visto luchando en el exilio, y lucirse nuevamente como actor. El se había aferrado a lo creativo y decía: “Me moviliza volver a conquistar al público”. Un tipo conectado con la vida, a pesar de todo. Eso a mí me quedó marcado como un sol en el camino, un sol al que siempre sigo.

- Antes dijiste que las cosas te habían costado mucho. ¿Te referías al costado personal o también al profesional?
- A los dos. Antes de convertirme en actriz tuve miles de trabajos: animé fiestas de cumpleaños en Pumper Nic, vendí ropa, fui empleada administrativa y hasta secretaria de un diputado del Partido Intransigente. De allí que me resultó familiar recurrir al Congreso por la Ley de Obesidad (Nota: Desde el programa Cuestión de peso impulsó una ley, aún sin número, aprobada el año pasado en la Cámara de Senadores; ley que falta reglamentar, que establece que la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la obesidad, la bulimia y la anorexia deben ser cubiertos por los planes médicos de las obras sociales y las firmas de medicina prepaga). Considero que si uno se toma en serio las cosas e insiste, todo se puede conseguir: no hay que perder esa esperanza.

- ¿Cómo hacer para lograr rating, divertir y brindar un servicio a la vez? Suena a imposible...
- Yo no soy la Madre Teresa de Calcuta ni mucho menos, pero siento que si puedo hacer algo por el otro, debo hacerlo desde el corazón, aunque no sea públicamente. Me gusta trabajar y comprometerme. Cuando me propusieron Canta Conmigo Argentina, me encantó apuntar a la diversión en un momento como éste, cuando hay crisis de valores y el mundo se pelea. La alegría y el entretenimiento no son un género menor: resulta difícil lograrlos.

- Vuelvo a tu vida puertas y espejos adentro. ¿Cómo te llevas con tu cuerpo?
- Sé que no tengo la figura de una modelo, pero hay que aprender a aceptar lo que a uno le tocó. No me haría cirugías en la cara, para no perder expresión. Me gusto así. Sueño con ser como Monica Bellucci, mi referente femenino.

- A propósito de cuestiones femeninas, ¿un hijo es suficiente para tu vida o...?
- Me hubiese gustado otro, pero no ha llegado. Y no haría nada fuera de lo natural para tenerlo. Estoy probando... Si llega, será muy bien recibido.

- En la intimidad, tras once años de pareja, ¿cómo se mantiene la fogosidad?
- Después de la maternidad, mi libido anduvo repartida por otros lados. Sin embargo, fue importante no perder encuentros de pareja. Mi recomendación para mantener viva a la pareja es conservar la fantasía. Si no, todo se convierte en una cosa casi de hermanos.

- ¿Detalles, Politti?
- No salimos a hoteles: preferimos usar los distintos ambientes de la casa. También buscamos momentos de intimidad cuando no está Galo. Y algo fundamental...

- ...que es...
- Nada como el amor como condimento fundamental para mantener intacta la sensualidad.

24 de marzo de 2009

ANDREA EN "CANTA CONMIGO ARGENTINA"

Fotos del día Lunes 23/03. Este programa se verá el próximo Lunes.
http://www.fotolog.com/andrepolitti/



5 de marzo de 2009

A CANTAR QUE SE ACABA EL MUNDO

El nuevo programa de Canal 13 tiene con qué divertir. Y Andrea Politti hace sentir cómodos a los invitados.




Una inteligente conductora todoterreno, Andrea Politti, simpáticos participantes desenfadados y entonados, canciones pegadizas, músicos en vivo que actúan como jurado, es con lo que cuenta -por ahora- Canta conmigo Argentina (el nuevo ciclo de entretenimientos de Canal 13) para calentar las tardes de la emisora.

Apenas minutos después de las 14.45, "Miss simpatía" Politti irrumpió en escena, más rubia, enrulada y flaca que en Cuestión de peso, ciclo que condujo hasta el año pasado en el mismo canal.

Después de presentar a los músicos, la escribana, los cantantes y las familias jugadoras -los Bernst y los Castro-, Politti fue directo al grano: el primer juego de la tarde.

A este desafío inaugural le siguieron otros parecidos, todos destinados a que los participantes demuestren sus conocimientos musicales. Por ejemplo, completar las palabras ausentes en algunas estrofas, ordenar frases, tararear un tema para que los demás adivinen de cuál se trata. El equipo que más puntos acumula participa por el juego final en el que pueden ganar hasta $10.000.

Sin el velado objetivo de reírse de lo mal que canta el participante (como ocurría en el bizarrísimo Si lo sabe cante) ni la búsqueda de virtuosismo de los realities que fueron boom años atrás, el ciclo queda por momentos a mitad de camino.

Sobre todo, frente a una audiencia acostumbrada -por la misma emisora- a las emociones fuertes en esa franja horaria. Basta recordar los dramas de los participantes luchando para ganarle a la obesidad en Cuestión de peso o la hipérbole emotiva que proponía -hasta hace apenas unos días- Hoy puede ser con Andrea del Boca al frente del programa. Da la sensación que las tardes quedaron más alegres sí, pero algo desabridas.

De todos modos, en su primer envío, Canta conmigo Argentina tuvo momentos divertidos, como cuando los participantes debían tararear la canción que escuchaban por auriculares con el agregado de hacerlo con sílabas tan estrafalarias como chan-chin o bi-bru.

O -verdadero hito de la tarde- la transformación de la participante Analía, cuando debió interpretar un tema de Los Sultanes y de apocada madre de familia pasó a una leona que jugaba sin pudor con su melena voluptuosa. Quizás ésta sea la clave del ciclo: la cuidada elección de sus participantes.

Cabe destacar el carisma del cantante Juan Pablo Di Saverio, la calidez de Politti para hacer sentir cómodos a los invitados, y la intención del envío de rescatar el placer del canto, pero también es cierto que uno de los atractivos imbatibles del karaoke es experimentarlo en carne propia.